Comprobar una firma electrónica cualificada según eIDAS
Sube un archivo firmado y obtén el veredicto en segundos: integridad, cadena de certificados, estado de revocación, sellos de tiempo y la pregunta que de verdad importa, si la firma es cualificada según el Reglamento (UE) 910/2014. En español decimos tanto firma digital como firma electrónica; el reglamento usa el segundo término y aquí se valida exactamente lo mismo. PAdES, XAdES, CAdES y ASiC pasan por el mismo formulario, y es gratis.
Validar una firma electrónica
Sube cualquier archivo firmado, ya sea PDF, XML, .p7m, .p7s o un contenedor ASiC, y valida sus firmas con los estándares de verificación EU DSS.
Qué incluye la validación de firma
- Validación de PAdES, XAdES, CAdES y ASiC
- Comprobación de cadena de certificados y revocación
- Informe detallado en segundos
- Tu archivo nunca se almacena
Dos cosas que se suelen mezclar. Primera: el archivo que subes no se almacena en ningún momento. Segunda: el informe de validación sí se guarda, en privado, durante 7 días, y después se borra. A partir de ahí solo queda un registro mínimo en tu cuenta (resultado, número de firmas, fecha).
Identifica el formato de tu firma
Cuatro formatos cubren casi todo lo que te vas a encontrar en la UE, y el formulario de arriba los admite todos. Si no sabes cuál tienes entre manos, sube el archivo y deja que lo resuelva la detección. Cuando necesites el detalle de un formato concreto, estas páginas van más a fondo.
Qué significan de verdad B, T, LT y LTA
Todos los formatos AdES usan los mismos cuatro niveles baseline. Los verás escritos como XAdES B-B, B-T, B-LT y B-LTA, como PAdES-BASELINE-B hasta PAdES-BASELINE-LTA, o en su equivalente CAdES. La misma escalera con distinto envoltorio. Detrás de todos ellos está el procedimiento de validación de ETSI EN 319 102-1, y el nivel que necesitas depende de cuánto tiempo tenga que seguir siendo demostrable la firma, no de lo importante que te parezca el documento.
Qué hace que una firma sea cualificada
Válida y cualificada son dos veredictos distintos, y confundirlos es el error más común en una revisión de cumplimiento. Una firma puede ser criptográficamente perfecta y aun así no ser una QES. Esto es lo que las separa, y quién lo decide.
Una firma que resiste eIDAS
Chaindoc une cada firma electrónica a una pista de auditoría blockchain a prueba de manipulaciones y la valida con las mismas reglas EU DSS de esta herramienta. Firma online gratis; cuando el contrato exige una firma electrónica cualificada, el informe te dice si la tienes.
Ya tienes el informe. ¿Y ahora qué?
Un veredicto solo sirve si sabes qué hacer con él. Estos son los cuatro resultados que te vas a encontrar de verdad, y cómo se suele resolver cada uno.
Cuando la validación falla, y qué significa
Las preguntas que salen cuando el informe no dice lo que esperabas. Tienes más en nuestra página de soporte.
Significa que el validador siguió el certificado hasta su emisor y allí no encontró ninguna raíz que reconozca. Casi siempre se trata de una autoridad de certificación interna o nacional que no está en la lista de confianza de la UE, no de un ataque. La firma puede seguir siendo impecable en lo criptográfico. Mira quién emitió el certificado y decide después si tu política acepta a ese emisor. Si es tu propia PKI interna, añadir tus anclas de confianza es la solución de verdad, no un apaño.
Casi siempre porque el documento cambió después de firmarse. Una firma se compromete con el hash de unos bytes concretos, así que cualquier edición la rompe, incluidas las que parecen inofensivas: volver a guardar con otro motor de PDF, aplanar anotaciones, pasar un OCR o dejar que una pasarela de correo reescriba el adjunto. No tiene por qué haber pasado nada malicioso. Hay un caso propio del PDF que conviene conocer antes de acusar a nadie: un PDF puede llevar revisiones añadidas después, así que una firma puede cubrir legítimamente una revisión anterior y no la versión que estás mirando ahora. Comprueba qué revisión cubre. Si no, pídele al remitente el archivo tal y como salió de su herramienta de firma, no una copia que ha pasado por un gestor documental.
Dos causas habituales. O se trata de una firma separada que vive en un archivo aparte, con lo cual el que has subido no lleva ninguna. O lo que hay en el documento es una imagen de una firma, un escaneo o un garabato dibujado, sin criptografía detrás y sin nada que validar.
Porque las firmas separadas no contienen los datos que firman. Un archivo .p7s, y algunos .xml y .xsig, guardan el certificado del firmante y un hash, nada más. Sin el original no hay nada que volver a calcular ni con qué comparar. Sube las dos cosas: el archivo de firma y exactamente el documento sobre el que se firmó. Exactamente es la palabra que importa, porque una versión reexportada o vuelta a guardar no va a coincidir.
No, y aquí es donde tropieza más gente. Lo que cuenta es si el certificado era válido en el momento de firmar, no si lo es hoy. Justo para eso existe el sello de tiempo de confianza: demuestra que la firma existía mientras el certificado seguía vigente. Sin sello de tiempo, en una firma de nivel B a secas, no puedes probar cuándo se firmó, y ahí sí un certificado caducado se convierte en un problema real.
Guías de eIDAS y firma cualificada
Dónde basta una firma avanzada, dónde se exige una QES y qué cambia eIDAS 2.0 para los equipos que recogen firmas en la UE.



